Lactancia en niños con labio y paladar hendido
Lactancia en niños con labio y paladar hendido
El amamantamiento en el niño que nace con labio y paladar hendido implica problemas frecuentes que debemos tomar en cuenta para lograr el éxito, ya que estas madres requieren en especial un apoyo que las lleve a superar el problema emocional, aceptar el nacimiento del niño con esta malformación y poder integrarlo a la dinámica familiar en forma adecuada.
La alimentación es difícil y esto trae como consecuencia alteraciones en el peso y talla, además de infecciones respiratorias altas agregadas y frecuentes, así como otitis media, que es importante porque altera todavía más cuando deja secuelas, la dicción del niño.
Es necesaria la realización de intervenciones quirúrgicas y requiere un proceso de tratamiento largo que implica la participación de un grupo multidisciplinario para abordar todos los problemas que vienen aparte de los mencionados como son las caries, alteraciones bucales y problemas para el habla y lenguaje.
La lactancia favorece el vínculo madre hijo, asegurando un abastecimiento adecuado de leche y sin incurrir en gastos extras. Esta adecuada ingesta y absorción de leche trae consigo la prevención de infecciones respiratorias altas y de oído, que propicia una audición adecuada. También previene alteraciones gastrointestinales y alergias y debido al ejercicio que implica la succión promueve un adecuado desarrollo oro motor que beneficia la dicción y desde luego un desarrollo neurológico y visual adecuado.
¿Cómo se definen?
Labio hendido (LH): Defecto facial que involucra el cierre incompleto del labio, unilateral, bilateral o medial, generalmente lateral a la línea media.
Paladar hendido (PH): Defecto palatino en la línea media que comunica fosas nasales y cavidad oral. Se debe a la falta de fusión de los procesos maxilares y/o nasomediales.
Descripción general
El labio leporino y la hendidura del paladar son orificios o hendiduras en el labio superior, en el techo de la boca (paladar) o en ambas partes. El labio leporino y la hendidura del paladar se producen cuando las estructuras faciales de un feto no se cierran por completo.
El labio leporino y la hendidura del paladar son algunos de los defectos congénitos más frecuentes. Ocurren con mayor frecuencia como defectos congénitos aislados, pero también se asocian con muchos síndromes o trastornos genéticos hereditarios.
Tener un bebé que nació con estos defectos puede resultar angustiante, pero el labio leporino y la hendidura del paladar se pueden corregir. En casi todos los bebés, se puede hacer una serie de cirugías para restaurar el funcionamiento adecuado y obtener una apariencia más normal, con una cantidad mínima de cicatrices.
Síntomas
- Una separación en el labio y en la parte superior de la boca que afecta uno o ambos lados del rostro.
- Una separación en el labio que puede presentarse solo como una pequeña hendidura o que puede extenderse desde el labio a través de la encía superior y del paladar hasta la parte inferior de la nariz.
- Una separación en la parte superior de la boca que no afecta la apariencia del rostro.
- Dificultad con la alimentación
- Dificultad para tragar, con la posibilidad de que los líquidos o los alimentos salgan por la nariz
- Voz nasal al hablar
- Infecciones de oídos crónicas
- Placa obturadora: debido a la dificultad para amamantar a estos niños depende de la magnitud del defecto que puede ser unilateral, bilateral, con paladar hendido; en estos niños la prensión es deficiente, tienen poco espacio en el paladar para hacer la succión mecánica (presión entre la lengua y el paladar). En estos casos se elabora una placa obturadora en las primeras semanas, esto mejora la alimentación.
- Otros: bombas de extracción de leche y; se debe tener claro que puede ser necesario suplementar al bebé (fórmulas lácteas), cuando después de 45 minutos de succión el niño continúa con hambre no se está logrando la extracción suficiente y puede requerir suplementación.
¿Qué posición se sugiere para estos casos?
- Es conveniente que el bebé se mantenga vertical, se monta en la pierna de mamá y se acerca al pecho para que tome el pecho sentado.
- Dirigir el pecho hacia el piso de la boca, o el pezón hacia el lado menos afectado.
- Formar una cresta para facilitar la succión y sostener al bebé en la posición de lactar.
Otra ayuda puede ser exprimir la leche directamente en la boca del niño.
Tan pronto como sea posible se debe colocar una placa obturadora forma un techo dela boca y piso nasal, proporciona una superficie para la succión, disminuye el paso de la leche a la cavidad nasal y el tiempo de alimentación.
Otra intervención es suplementar con leche materna o fórmula, usando vasito o mamila especial o un suplementador casero o comercial. Es importante alimentar de 8 a 12 veces al día.
Video ilustrativo: cómo amamantar al bebé con labio y paladar hendido
Fuentes:
Revista de Otorrinolaringología. 2010 Volumen 12 Número 1
Lineamiento Técnico Prevención, Tratamiento, Manejo y Rehabilitación de Niños con Labio y Paladar Hendido, SSA, Doc SAL7805, 2006
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